

Acá aparece la cucha de la tortuga. A estrenar. Hasta el 8 de agosto estuvo en mi cuarto intentando hibernar pero tenía los ojos como el dos de oro. Tal vez alguien de confianza se anime a explicarme por qué. Evidentemente es dificil la convivencia conmigo.
La metí en su nueva cucha y cuando me alejé se escucharon los primeros ronquidos.
Aquí la evidencia.
Próximamente le voy a poner una pared de chapa en el fondo, como para que no circule el fresco.
2 comentarios:
Creo que será mucho más eficaz utilizar paja.
Un saludo.
Quién da más????!!!!! estoy segura que en no más de dos dias la tortuga está de vuelta en tu cuarto...si lo habrá hecho!
Lo que vale es la intención :)
Publicar un comentario