Con mis padres recolectamos porquerías de metales no ferrosos que había en la casa para venderlos (aluminio, cobre, bronce y plomo).
Entre las cosas que llevamos había una batería de auto que chorreaba un líquido transparente con el que me mojé el pantalón.
Por las cosas nos dieron 70$ que generosamente me fueron donados en su totalidad. Al otro día me encontré con que el líquido de la batería me había quemado mi pantalón de 70$.
Las vueltas de la vida.
2 comentarios:
hasta yo se que ese liquido es un acido que te quema hasta la piel!!!
Sos lo más grande que hay.
Saludos desde la superintendencia... (del rock)
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